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sábado, 30 de octubre de 2010

Líneas en el tiempo

Como todos sabemos, los medios de comunicación evolucionaron muchísimo a través de los tiempos. Y en los últimos doscientos años la aceleración del desarrollo económico parece haber ido dirigiéndose especialmente hacia esta función de la producción humana.

Durante la presidencia de Sarmiento se ha decidido integrar a la Argentina al resto del planeta. El telégrafo interoceánico facilitó esta tarea. La primera línea telegráfica que unió Baltimore con Nueva York, se utilizó en 1844; los sucesivos avances tecnológicos para informar y ser informado a través de los mares, fueron desarrollados por Inglaterra y Francia en 1866. La República Argentina se integra a esta red de transmisión apenas una década después.






Así, pocos años más tarde llegó el teléfono. La primera persona que lo patentó fue el inventor de origen inglés Alexander Graham Bell, en 1876, que podía registrar y reproducir ondas sonoras.
No mucho tiempo después cobró vida la radio cuya primera emisión tuvo lugar en 1906 en los Estados Unidos. Muchos años después aparecen los celulares.

Apenas unos años más y ya se inventó la televisión. Primero hubo de producirse el disco perforado explorador, en 1884, mérito del pionero de la televisión, el alemán Paul Gottlieb Nipkow. Para transmitir y recibir imágenes a distancia, fueron creados el iconoscopio y el cinescopio en 1923 por el ingeniero electrónico ruso Vladímir Kosma Zworykin. En 1926, se utilizó este sistema para crear la transmisión eléctrica de imágenes en movimiento. Luego el televisor se extendió por todos los países del mundo y en Argentina en el año 1951, pero eran muy pocas las personas que con el mismo en sus hogares. El primer formato nacional que salió fue el telenoticioso y luego los musicales. Al final de la década del 50 apareció en Córdoba la televisión privada. En 1960 comenzaron a transmitirse en Buenos Aires los canales 9 Cadete y 13 Proartel. Luego aparecieron el canal Teleonce en 1961 y el Canal 2 de La Plata en 1966. Hoy en día se puede transmitir a través de satélites imágenes en vivo desde cualquier lado.

La primera transmisión de radio que se produjo en argentina fue hace 80 años. El mismo fue un medio de comunicación revolucionario en esa fecha y que hoy en día sigue siendo imprescindible.


Hace sesenta años atrás, en febrero de 1946, se encendía en Estados Unidos la primera computadora digital de la historia, que llegó a la Argentina en 1960. El primer modelo de computadoras que llegó al país fue Univac. En 1961, llegó la primera computadora de origen inglés, que se convirtió en la primera computadora científica del país. Así continuó las historia, se produjeron muchos modelos a lo largo de los años, que se utilizaron en casi todos los rubros sociales: industrias, negocios, hospitales, escuelas, transportes, hogares o comercios.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Los Auténticos Decadentes


Hace unos años surgió un gran debate en la sociedad que sigue perdurando a través del tiempo: la televisión argentina, ¿es buena o es mala? Si bien esta es una elección muy subjetiva, muchos señalan el pobrísimo nivel cultural e informativo de los programas, que poseen escaso contenido, y en muchas ocasiones, muy nefasto. Otros contraponen que nuestra televisión es una de las mejores del mundo, comparándola con la europea y la norteamericana. ¿Quién no se puso a pensar en este tema después de ver a Zulma Lobato cantando en el programa de Anabella Ascar en Crónica TV? ¿O luego de ver la “cadena nacional” de Ricardo Fort, en Showmatch y sus retransmisores (no hay como la excusa de la crítica)? Actualmente, yo creo que no se puede considerar a la nuestra como una de las mejores programaciones del mundo.

Hoy en día se realiza cualquier tipo de cosas con tal de conseguir un punto de rating. En vez de que se hable de temas culturales y que los programas posean buenos contenidos, hoy de lo único que se habla es de Ricardo Fort y del programa de Tinelli las 24 horas del día. Ahora, debemos preguntarnos de quién es el problema: ¿de los programas que poseen poco contenido y muy malo o de la sociedad argentina que consume estos programas?

Antes que nada, hay que hacer una comparación entre lo que ofrecen los programas de cable y la televisión abierta. Sin duda, la primera ofrece una amplia y variada programación, con películas extranjeras y para todos los gustos. En cambio, la televisión de aire posee muchos menos canales, y, en su defecto, menos variedad. Pero no solo en la calidad y en la cantidad hay una gran diferencia, sino que una es gratis y la otra es paga. Las familias menos adineradas tal vez no tengan la posibilidad de poseer televisión por cable y lo único que pueden consumir son los programas que se emiten en señales abiertas.



Según Florencia Etchevez, periodista que se desempeña en Canal 13 y en TN, la televisión argentina no es decadente, ya que hay de todo y para todos los gustos. Además, señala que estos programas son lo que le gusta a la gente, y que la gente elige lo que quiere ver, ya que no hay nadie que pueda definir lo que es bueno y lo que es malo.

Si bien "la gente" tiene para elegir, yo creo que, como señalé anteriormente, entre los canales de aire no hay programas muy diversos para ver, con la excepción de un par que tratan temas como política, economía, actualidad, y los noticieros. En el resto de los programas se habla únicamente de lo que ocurrió en Showmatch, programa de Canal 13 conducido por Marcelo Tinelli, y de las peleas que se produjeron allí. Es más, en el programa de Viviana Canosa, Infama e Intrusos, se habló de una “reunión cumbre” al referirse entre un encuentro en Miami entre Marcelo Tinelli y Ricardo Fort, este último mediático y uno de los dueños de la empresa FelFort.

Otro signo de la gran decadencia de la televisión argentina es el debate que armaron Ideas del Sur y Canal 13 el sábado 31 de julio, con el fin de ganar el rating del mes. Produjeron un programa de cuatro horas sin cortes publicitarios, que giró en torno a la vida de Ricardo Fort, en el cual hubo, como es habitual, peleas, discusiones, etc. Fernanda Iglesias, periodista y ex panelista de Duro de Domar, quien fue invitada a formar parte de este “supuesto” debate, criticó duramente a la producción y al invitado principal, publicando frases en su Twitter como: “Ayer entrevisté por primera vez en mi vida a Ricardo Fort. Me pareció una mierda de persona, espero no volver a verlo nunca más”; “La producción de ideas del sur invitó a periodistas a un debate sobre el fenómeno Bailando por un sueño. Mintieron, sólo se habló de Fort”; “Nunca había visto a una producción tan genuflexa del minuto a minuto... tanto Fort como ellos me dieron pena: su mundo es muy pequeño”.

Pero no solo la televisión argentina es decadente en los programas de espectáculos. También comenzó la decadencia en los programas deportivos que se emiten en los canales de aire. Un gran ejemplo de esto es el Show del Fútbol, conducido por Alejandro Fantino y con panelistas como Juan Carlos Pasman, Roberto Leto y Oscar Ruggeri, entre otros. Este programa, en vez de contener contenido futbolístico, es muy semejante a los programas de chismes, ya que se habla únicamente de peleas y de supuestos rumores para obtener más rating.

Sin embargo, estos programas son los más vistos de la televisión argentina. Showmatch es el programa con más audiencia entre los canales de aire, promediando siempre los 30 puntos de rating (lo que significa alrededor de 2700000 televidentes solo en Capital Federal y el Gran Buenos Aires). Si estos programas tienen poco contenido ¿por qué son los que la gente más ve?
Sumándome al debate con el que comienza esta nota, yo creo que la televisión argentina no tiene un buen nivel y que está en una gran decadencia. Por mi parte, yo creo que esto es, en gran parte, culpa de la sociedad, que observa programas en los que solo hay peleas armadas e insultos, en vez de ver programas con mejor contenido. Una gran solución para que la televisión mejore, es no mirar estos programas y así, no darles rating. Otra posible solución podría ser crear más canales abiertos, que puedan producir mejores programas. Pero como alguna vez dijo Groucho Marx, "la televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro."